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Sagrado Corazón de Jesús
Oración

Oración de San Claudio de la Colombière — Acto de confianza

Estoy tan convencido, Dios mío, de que velas sobre todos los que esperan en Ti, y de que no puede faltar cosa alguna a quien aguarda de Ti todas las cosas, que he determinado vivir de ahora en adelante sin ningún cuidado, descargándome en Ti de todas mis solicitudes […]. Que otros esperen la dicha de sus riquezas o de sus talentos; que descansen otros en la inocencia de su vida, o en la aspereza de su penitencia, o en la multitud de sus buenas obras, o en el fervor de sus oraciones; en cuanto a mí, toda mi confianza se funda en mi misma confianza […]. Así que seguro estoy de ser eternamente bienaventurado, porque espero firmemente serlo, y porque eres Tú, Dios mío, de quien lo espero.

San Claudio de la Colombière (recogida en Dilexit nos, n. 126)

Este Corazón está […] siempre ardiendo de amor por los hombres, siempre abierto para derramar sobre ellos toda clase de gracias y bendiciones […]. Por todo esto, no encuentra en el corazón de los hombres sino dureza, olvido, desprecio, ingratitud: ama y no es amado, y ni siquiera se conoce su amor. […] Sagrado Corazón de Jesús, enseñadme el perfecto olvido de mí mismo, ya que es la única vía por la que se puede entrar en Vos.

San Claudio de la Colombière, Œuvres

Su oración de confianza más célebre, recogida en la encíclica Dilexit nos (n. 126).

Ofrecimiento al Sagrado Corazón

Aviso: la «Novena de la confianza» popular que a veces se atribuye a San Claudio o a Santa Margarita María es, según las fuentes, un texto anónimo del siglo XX sin respaldo de autoría. No debe atribuírsele.