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Sagrado Corazón de Jesús
Promesa XII · La Gran Promesa

La Gran Promesa

A quienes comulguen los primeros viernes de nueve meses seguidos, les concederé la gracia de la penitencia final: no morirán en mi desgracia ni sin recibir los sacramentos, y mi Corazón será su seguro refugio en aquel último momento.

«A quienes comulguen los primeros viernes de nueve meses seguidos, les concederé la gracia de la penitencia final: no morirán en mi desgracia ni sin recibir los sacramentos, y mi Corazón será su seguro refugio en aquel último momento.»

Ésta es la única de las doce que consta en forma literal. Está tomada de una carta de santa Margarita María a la madre de Saumaise, de mayo de 1688.

No formaba parte de la lista original de once de 1863: entra en listas impresas en 1881 y se suelda a la tabla en los primeros años del siglo XX. La lista canónica de doce que hoy circula es, por tanto, una consolidación de hacia 1900-1911.

No existe ningún decreto del Santo Oficio contra las doce promesas — el que a veces se menciona se refiere a las quince oraciones de santa Brígida, que es otro asunto.

Fuentes y documentación

  1. Fuente histórica primaria

    Santa Margarita María de Alacoque, carta a la madre de Saumaise, mayo de 1688. Es la única de las doce que consta en forma literal.