Monumento al Sagrado Corazón del Cerro de los Ángeles
Getafe, Madrid · España

El monumento donde Alfonso XIII consagró España al Sagrado Corazón el 30 de mayo de 1919, «fusilado» y dinamitado en 1936, reconstruido en 1965. Al pie del nuevo monumento reposan los cinco jóvenes asesinados el 23 de julio de 1936 por custodiar el Cerro.
El 30 de mayo de 1919, el rey Alfonso XIII consagró España al Sagrado Corazón de Jesús ante el monumento recién levantado en el Cerro de los Ángeles, en Getafe, el punto que la geografía sitúa en el centro de la península [1]. Diecisiete años después, en el verano de 1936, aquel monumento fue «fusilado» por un pelotón de milicianos y volado con dinamita; cinco jóvenes que lo custodiaban fueron asesinados a pocos kilómetros. En 1965 se levantó en el mismo lugar un monumento más alto, y a sus pies reposan hoy aquellos cinco.
Antes: 1916-1936
El proyecto
El monumento fue obra del arquitecto Carlos Maura Nadal y del escultor Aniceto Marinas, y se pagó por suscripción popular. La imagen de Cristo la costeó Juan Mariano de Goyeneche, conde de Guaqui [4]. El proyecto cambió por el camino: una primera versión de Maura llevaba esculturas de Rafael García Irurozqui, y los reyes visitaron la maqueta el 25 de octubre de 1916 [5].
Cómo era el monumento
Una crónica de 1919 lo describe así: se alzaba en la parte sur del Cerro, en una elevación gemela, algo más baja, de la que ocupa la ermita de Nuestra Señora de los Ángeles. Una amplia escalinata subía a la plataforma, en cuyo extremo había una mesa de altar; de allí arrancaba el pedestal, un esbelto cuerpo piramidal con una paloma de bronce, símbolo de la paz del reinado de Cristo, dos ángeles que sostenían las armas de España y, más arriba, un bajorrelieve de la Inmaculada Concepción. A los lados del altar estaban los escudos pontificios y el de la diócesis de Madrid, y en el centro la dedicatoria: «España al Sagrado Corazón de Jesús» [19].
Dos grupos escultóricos completaban el conjunto. El de la izquierda representaba a la humanidad santificada por el amor divino, con san Juan Evangelista, san Francisco de Asís, san Agustín, santa Teresa de Jesús, santa Gertrudis, el padre Bernardo de Hoyos y santa Margarita María de Alacoque; el de la derecha, a la humanidad que acude a Jesús deseando santificarse, con figuras de todos los estados y edades. En la base se grabaron los nombres de quienes lo costearon, encabezados por el papa Benedicto XV, los reyes y la reina madre, el nuncio Ragonesi y los prelados de todas las diócesis españolas [19].
La primera piedra
Se colocó el 30 de junio de 1916, fiesta del Sagrado Corazón. Firmaron el acta, entre otros, el obispo de Madrid-Alcalá, José María Salvador y Barrera, y el alcalde de Getafe, Jacinto Cervera [5].
La consagración de España
El 30 de mayo de 1919 se inauguró el monumento. El nuncio Francesco Ragonesi lo bendijo; el obispo de Madrid-Alcalá, Prudencio Melo y Alcalde, ofició la misa, y el rey Alfonso XIII leyó ante él el acto de consagración de España. Le acompañaban la reina Victoria Eugenia, la reina madre María Cristina, la infanta Isabel y el Gobierno en pleno con su presidente, Antonio Maura. Hacía menos de un año que había terminado la Primera Guerra Mundial, y el rey dio gracias en nombre de los españoles: «Gracias, Señor, por habernos librado misericordiosamente de la común desgracia de la guerra, que tantos pueblos ha desangrado» [1][17][18]. Aquella consagración fue un acto del rey y del Estado de su tiempo, no una declaración doctrinal de la Iglesia: el dato histórico —fecha, lugar y protagonista— está documentado; la lectura política que después se hizo de él pertenece al debate histórico, no a la fe.
El Carmelo del Cerro
En 1924 santa Maravillas de Jesús salió del Carmelo de El Escorial con otras tres religiosas para fundar un convento junto al monumento, y la comunidad ocupó su casa del Cerro el 31 de octubre de 1926, fiesta de Cristo Rey [11][13].
Durante: el verano de 1936
Las últimas vigilias
La noche del 18 al 19 de julio de 1936 se celebró en el Cerro una vigilia de Adoración Nocturna. Varios jóvenes de las Compañías de Obreros de San José y del Sagrado Corazón se quedaron para proteger a las carmelitas, hasta que el 21 de julio los guardias de asalto se las llevaron a Getafe [8]. Las religiosas quedaron alojadas en las Ursulinas de Getafe y desde allí vieron lo que siguió [6].
El «fusilamiento»
A finales de julio, un pelotón de milicianos formó ante la imagen y disparó contra ella el 28 de julio de 1936; REPERCRI recoge testimonios de que la escena se repitió en los días siguientes. Javier Cervera cuenta en las piedras del monumento más de veinte impactos de bala, y ninguno en el Corazón [6][7]. El noticiero británico British Paramount News la difundió el 17 de agosto de 1936 [7].
La voladura
Javier Cervera documenta los intentos previos: una explosión el 31 de julio a las tres de la tarde, otra el 1 de agosto preparada por mineros asturianos, un tercer intento el 5 de agosto y, el día 6, un tractor que tiró del cuello de la imagen con un cable de acero o una soga, que se rompió. El 7 de agosto de 1936, primer viernes de mes, hacia las nueve de la noche, una triple explosión de dinamita lo derribó. Después buscaron entre los escombros la cabeza de la imagen y la destrozaron con mazos.
Lo que se salvó
Entre los escombros se salvó la piedra con el Corazón de Cristo, de más de un metro y medio de ancho. Desde entonces la custodian las carmelitas del Cerro, que la veneran como la Santa Reliquia [8][14]. La cabeza de la imagen, desfigurada, sigue hoy en el propio Cerro de los Ángeles, a la vista de todos, junto a los restos del monumento antiguo [6]. Una placa al pie de esos restos recuerda que el primitivo monumento se levantaba en el mismo lugar donde se encuentra hoy el nuevo.
Los mártires del Cerro
Los cinco que se quedaron a custodiar el Cerro se escondieron en Las Zorreras, una finca de Perales del Río. A la mañana siguiente bendijeron el desayuno y se santiguaron al terminar; la criada de la finca y su hijo, creyendo que eran frailes, avisaron a los milicianos de Getafe. El 23 de julio de 1936 fueron fusilados allí [8]. Su biografía en la causa cuenta que Elías Requejo puso los brazos en cruz y gritó «¡Viva Cristo Rey!» [8]; Javier Cervera atribuye ese gesto a Pedro Justo Dorado [6].
Fueron enterrados en el cementerio de Getafe el 26 de julio de 1936 y después trasladados al Cerro. Hoy reposan en la capilla de los Mártires de la basílica del Sagrado Corazón, bajo el nuevo monumento [8].
- Fidel Barrio Muñoz21 añosAlbañil. Juventud Obrera Cristiana, Adoración Nocturna, Juventud de la Medalla MilagrosaNació en Revilla de Santullán (Palencia), 26-4-1915
- Pedro Justo Dorado Dellmans32 añosJuventud Obrera Cristiana, Adoración NocturnaNació en Madrid, 13-5-1904
- Elías Requejo Sorondo19 añosEbanista. Juventud Obrera Católica, Adoración NocturnaNació en Irún (Guipúzcoa), 21-1-1917
- Vicente de Pablo García21 añosCarpintero. Juventud Obrera Católica, Acción Católica de VentasNació en Vicálvaro, 5-2-1915
- Blas Ciarreta Ibarrondo40 añosAntiguo jefe de la Guardia Municipal de Santurce; trabajaba para las carmelitas del CerroNació en Santurce (Vizcaya), 3-2-1896
Los cinco son siervos de Dios: forman parte de la causa «Rufino Blanco Sánchez y 70 compañeros, laicos», abierta en Madrid el 12 de diciembre de 2020. El cardenal Carlos Osoro clausuró su fase diocesana en la catedral de la Almudena el 16 de diciembre de 2022 [8][9].
Otros testigos del Cerro
- José María Vegas Pérez, sacerdote, rector del santuario desde 1935, fusilado en Paracuellos de Jarama el 27 de noviembre de 1936 [8].
- Rafael Arranz Martín, sacerdote de 25 años, capellán de las carmelitas, cuyo cuerpo apareció el 18 de agosto de 1936 en la carretera de Vallecas [8].
- Fidel de Pablo García, de 19 años, hermano de Vicente, que había estado en la vigilia del Cerro; fusilado el 8 de septiembre de 1936 en Vallecas [8].
- Los hermanos Félix, Juan, Jesús y José María Creus y Vega, que aparecieron asesinados en las laderas del Cerro el 23 de agosto de 1936 [6].
Después: 1939-hoy
La guerra en el Cerro
A las trece horas del 7 de noviembre de 1936 la 7.ª bandera de la Legión tomó el Cerro. Al día siguiente los requetés que quedaron allí hallaron entre los escombros el Corazón de Jesús partido en dos trozos, lo pusieron sobre una mesa con flores y banderas, y rezaron un rosario de desagravio ante la cabeza de la imagen, que no pudieron mover por su tamaño. Lo cuenta uno de ellos, Javier Urbiola, en una carta a su madre del 9 de noviembre [6].
La reconstrucción
El 25 de mayo de 1939 se celebró una misa solemne en las ruinas, con una colecta para levantar de nuevo el monumento que reunió 4.000 pesetas. El 18 de julio de 1939 el obispo de Madrid-Alcalá, Leopoldo Eijo y Garay, presidió la colocación de la primera piedra de la reconstrucción, con los restos de la cabeza del antiguo Sagrado Corazón sobre el altar. El 30 de mayo de 1944 se celebró allí el XXV aniversario de la consagración, y las obras empezaron tras su aprobación por decreto del 17 de mayo de 1946 [6].
El regreso de las carmelitas
En julio de 1936 los milicianos registraron el Carmelo y sacaron de él a las religiosas. En septiembre de 1937 la comunidad pudo salir de Madrid y refugiarse en el Desierto de Las Batuecas. El 29 de marzo de 1939, recién terminada la guerra, santa Maravillas subió de nuevo al Cerro para levantar el convento destrozado [13].
El nuevo monumento
El 25 de junio de 1965 se inauguró el monumento actual. Lo proyectaron los arquitectos Pedro Muguruza y Luis Quijada Martínez; Aniceto Marinas, el mismo escultor de 1919, hizo la imagen del Sagrado Corazón, y Fernando Cruz Solís los cuatro grupos escultóricos de la base. Ese día Francisco Franco leyó la fórmula de consagración, actualizada, ante el arzobispo de Madrid, Casimiro Morcillo, que bendijo el monumento; asistieron el príncipe Juan Carlos y el Gobierno, y Pablo VI se unió a la renovación con un telegrama y su bendición [3][12][18]. La cripta, hoy basílica, se inauguró en 1975 [3].
La basílica y los grupos escultóricos
La basílica que hay bajo el monumento la proyectó en 1944 el arquitecto Pedro Muguruza, por encargo del obispo de Madrid-Alcalá, Leopoldo Eijo y Garay. En 1951, en parte por motivos económicos, Luis Quijada modificó el proyecto: hizo la basílica más pequeña y dejó en su lugar la explanada para los actos al aire libre que hay hoy [3][20].
Alrededor del monumento, en la terraza de la basílica, Fernando Cruz Solís esculpió cuatro grupos con figuras de algo más del doble del tamaño natural. Dos recuerdan los del monumento de 1919 [3][20]:
- La Iglesia triunfante: los santos que más se distinguieron por su amor al Corazón de Cristo: san Agustín, san Francisco de Asís, santa Margarita María de Alacoque, santa Teresa de Jesús, santa Gertrudis, el beato Bernardo de Hoyos y san Juan, el discípulo que reclinó la cabeza sobre el pecho del Señor.
- La Iglesia militante: la Iglesia que aún peregrina, con la caridad (una religiosa con un grupo de niños), la virtud, el amor de una familia joven que ofrece su hijo al Corazón de Jesús y la penitencia.
Los otros dos son nuevos:
- España misionera: Isabel la Católica, Cristóbal Colón, Hernán Cortés y san Junípero Serra, con tres indígenas que representan a los pueblos de América.
- España defensora de la fe: Osio, obispo de Córdoba; don Pelayo; el jesuita Diego Laínez, teólogo en el Concilio de Trento; don Juan de Austria; el obispo Anselmo Polanco, mártir del asedio de Teruel, y el joven Antonio Rivera, el «Ángel del Alcázar».
En la parte baja de la basílica hay además tres esculturas: san Isidro Labrador, por el pueblo; san Isidoro de Sevilla, por el clero, y el rey san Fernando, por el Estado [20].
El cincuentenario: 31 de mayo de 1969
Cincuenta años después de la consagración de Alfonso XIII, el 31 de mayo de 1969 se renovó de nuevo en el Cerro. A las seis de la tarde llegó Francisco Franco con su esposa; lo recibieron el cardenal primado y casi todo el Gobierno, con su vicepresidente y el presidente de las Cortes. Los príncipes don Juan Carlos y doña Sofía siguieron la ceremonia desde una tribuna junto al altar y a la imagen de Nuestra Señora de los Ángeles. Millares de fieles llenaban la explanada, adornada con banderas de España y del Vaticano, junto a la ermita y al convento de las carmelitas.
Se celebró una misa concelebrada; se leyó un mensaje del Papa y predicó el cardenal primado. Antes del ofertorio, Franco subió al altar y leyó de pie, ante la imagen, la fórmula de renovación de la consagración de España. Esa fórmula tiene su origen en la consagración de España a Jesús Sacramentado del Congreso Eucarístico Nacional de Valencia, en noviembre de 1893. Comienza así: «Sagrado Corazón de Jesús, Corazón del Dios-Hombre, Redentor del mundo, Rey de reyes y Señor de los que dominan. España, pueblo de tu herencia y de tus predilecciones, se postra hoy reverente ante este Trono de tus bondades que para Ti se alza en el centro de la Península» [18].
Santa Maravillas de Jesús
María de las Maravillas de Jesús Pidal y Chico de Guzmán nació en Madrid el 4 de noviembre de 1891 y entró en el Carmelo de El Escorial el 12 de octubre de 1919. Fundó el Carmelo del Cerro y otros diez carmelos, y murió en el de La Aldehuela el 11 de diciembre de 1974 diciendo: «¡Qué felicidad morir carmelita!». Fue beatificada el 10 de mayo de 1998 y canonizada por san Juan Pablo II el 4 de mayo de 2003 en Madrid [10][16]. Su vida está en la ficha de santa Maravillas de Jesús.
El centenario
El 30 de junio de 2019, cien años después de la consagración de Alfonso XIII, el cardenal Carlos Osoro, arzobispo de Madrid, presidió en el Cerro la renovación de la consagración de España al Sagrado Corazón [15].
Las medidas de los dos monumentos
| Monumento de 1919 | Monumento de 1965 | |
|---|---|---|
| Altura total | 28 m [4] | 37,50 m (pedestal + imagen) [3] |
| Imagen de Cristo | 9 m, desde el plinto [4] | 11,50 m [3] |
| Pedestal | — | 26 m [3] |
| Planta | 13,5 × 16 m [12] | — |
| Arquitectos | Carlos Maura Nadal | Pedro Muguruza y Luis Quijada Martínez |
| Escultores | Aniceto Marinas | Aniceto Marinas (imagen) y Fernando Cruz Solís (grupos) |
- Coordenadas
- 40.307767, -3.684358según WIKIDATA
- Inauguración
- 1919 / 1965
- Wikidata
- Q24879311
Fuentes y documentación
- Fuente histórica secundaria
Luis Cano, «Historia de la devoción y el culto al Corazón de Jesús en España. De los orígenes a nuestros días», en Inocente García de Andrés, Luis Cano y Federico Jiménez de Cisneros, El Corazón de Jesús en España, Getafe, Diócesis de Getafe, 2019 (renovación de la consagración de 1965)., pp. 146-147 (con ABC, 26 de junio de 1965, pp. 63-65)
- Fuente histórica secundaria