El Corazón de Cristo en las Escrituras
La devoción al Sagrado Corazón hunde sus raíces en un texto evangélico preciso: la lanzada del soldado tras la muerte de Jesús. El cuarto Evangelio narra que, al llegar a Jesús y verlo ya muerto, no le quebraron las piernas, «sino que uno de los soldados le abrió el costado con una lanza, y al instante salió sangre y agua» (Jn 19, 34). El propio evangelista subraya la fuerza probatoria de lo que refiere: «El que lo vio da testimonio, y su testimonio es verdadero» (Jn 19, 35).
Precisión: El texto joánico no habla explícitamente del «Corazón» ni funda por sí mismo una devoción organizada. La tradición cristiana leyó después ese costado abierto como puerta de acceso al amor de Cristo y fuente de los sacramentos —el agua del bautismo, la sangre de la Eucaristía—. No debe forzarse el sentido literal del pasaje bíblico para hacerle decir lo que la reflexión teológica posterior desarrolló a partir de él.
Los Padres de la Iglesia meditaron con frecuencia sobre el costado traspasado y sobre el agua viva prometida por Cristo (cf. Jn 7, 37-39). En esa lectura patrística, la herida del costado se convirtió en imagen del nacimiento de la Iglesia y de la efusión del Espíritu. Sobre este fundamento escriturístico y patrístico el magisterio moderno situará expresamente la devoción: la encíclica Haurietis Aquas (Pío XII, 1956) toma su título de Isaías —«Sacaréis aguas con gozo de las fuentes del Salvador» (Is 12, 3)— para mostrar la continuidad entre la promesa profética, el costado abierto y el culto al Corazón de Cristo.
Fuentes y documentación
- Documento oficial
León XIII, encíclica «Annum Sacrum», 25 de mayo de 1899, sobre la consagración del género humano al Sagrado Corazón.
- Documento oficial
Pío XI, encíclica «Miserentissimus Redemptor», 1928, sobre la reparación debida al Sagrado Corazón.
- Documento oficial
Pío XII, encíclica «Haurietis Aquas», 1956, sobre el culto al Sagrado Corazón de Jesús.
- Documento oficial
Francisco, encíclica «Dilexit nos», 24 de octubre de 2024, sobre el amor del Corazón de Jesucristo.
- Fuente histórica primaria
Autobiografía de santa Margarita María de Alacoque, redactada hacia 1685-1686, y su correspondencia.