España
De la Gran Promesa de Bernardo de Hoyos en Valladolid (1733) a la consagración de Alfonso XIII en el Cerro de los Ángeles, el monumento destruido en 1936 y reconstruido en 1965.
Introducción
El 30 de mayo de 1919, en el Cerro de los Ángeles, junto a Getafe, el rey Alfonso XIII leyó una fórmula de consagración de España al Sagrado Corazón de Jesús ante el Santísimo Sacramento. Aquella escena —un monarca puesto en pie, rodeado de su familia, del gobierno y del episcopado— es el punto culminante de una larga corriente devocional que, a lo largo del siglo XIX y comienzos del XX, había arraigado en la piedad española.
Situación histórica
La devoción al Sagrado Corazón se difundió en España a lo largo del siglo XIX y las primeras décadas del XX de la mano de las órdenes religiosas, de las asociaciones piadosas y de una piedad popular muy viva. En ese ambiente maduró la idea de una consagración nacional que uniera al pueblo, a la Corona y a la Iglesia en torno al Corazón de Cristo.
El proyecto se concretó en la elección de un lugar cargado de simbolismo: el Cerro de los Ángeles, en el término de Getafe, tenido por centro geográfico de la península ibérica. Levantar allí un monumento y consagrar la nación equivalía a poner el corazón mismo del país bajo el amparo del Sagrado Corazón.
Llegada y difusión de la devoción
Varias corrientes convergieron para preparar el terreno de la consagración de 1919.
- El Apostolado de la Oración. Esta asociación fue uno de los grandes vehículos de la devoción al Sagrado Corazón en España, extendiendo su práctica por parroquias, colegios y hogares.
- El P. Mateo Crawley-Boevey. Impulsor de la entronización del Sagrado Corazón en los hogares, su predicación contribuyó a llevar la devoción del ámbito público al doméstico, promoviendo que cada familia acogiera la imagen del Corazón de Jesús como rey de la casa.
- San José María Rubio, SJ. Conocido como «el apóstol de Madrid», fue un promotor incansable de la devoción al Sagrado Corazón en la capital y su entorno.
- El Congreso Eucarístico Internacional de Madrid (1911). Se cuenta entre los antecedentes que fortalecieron la vida eucarística y devocional española en los años previos a la consagración.
La Gran Promesa (Bernardo de Hoyos, Valladolid, 1733)
En el corazón de la devoción española al Sagrado Corazón se encuentra la «Gran Promesa», que recibió el beato Bernardo de Hoyos, jesuita. El 14 de mayo de 1733, en Valladolid, el joven religioso recibió del Señor estas palabras:
«Reinaré en España, y con más veneración que en otras partes.»
— Palabras del Señor al beato Bernardo de Hoyos (Valladolid, 14 de mayo de 1733)
Bernardo de Hoyos fue beatificado en 2010.
Sobre la fórmula «Reinaré». El verbo va en primera persona —«Reinaré»—: son palabras del propio Cristo, no una promesa referida en tercera persona.
Protagonistas
En torno a la consagración de 1919 y a la corriente devocional que la precedió se sitúan varias figuras:
- Alfonso XIII, rey de España, que leyó personalmente la fórmula de consagración.
- El beato Bernardo de Hoyos, jesuita del siglo XVIII, ligado a la «Gran Promesa».
- San José María Rubio, jesuita, difusor de la devoción en Madrid.
- El P. Mateo Crawley-Boevey, promotor de la entronización del Sagrado Corazón en los hogares.
- Antonio Maura, presidente del Gobierno, presente en la ceremonia.
- El nuncio Ragonesi y el obispo de Madrid-Alcalá Prudencio Melo, representantes de la jerarquía eclesiástica.
Camino a la consagración
El proyecto tomó cuerpo con la construcción del monumento al Sagrado Corazón en el Cerro de los Ángeles. La primera piedra se colocó el 30 de junio de 1916. La ceremonia solemne de consagración estaba prevista para fecha anterior, pero hubo de aplazarse desde noviembre de 1918 a causa de la epidemia de gripe que asoló Europa en aquellos años. Finalmente se celebró el 30 de mayo de 1919.
El acto del 30 de mayo de 1919 en el Cerro de los Ángeles
La ceremonia reunió a la Corona, al Gobierno y a la Iglesia en el cerro getafense. Alfonso XIII leyó de pie la fórmula de consagración ante el Santísimo Sacramento. Le acompañaban la reina Victoria Eugenia, la reina madre María Cristina, el presidente del Gobierno Antonio Maura y su gabinete, el nuncio Ragonesi y el obispo de Madrid-Alcalá Prudencio Melo.
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1916 — El 30 de junio se coloca la primera piedra del monumento al Sagrado Corazón en el Cerro de los Ángeles.
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1918 — La ceremonia de consagración, prevista para noviembre, se aplaza a causa de la epidemia de gripe.
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1919 — El 30 de mayo, Alfonso XIII lee de pie la fórmula de consagración de España al Sagrado Corazón ante el Santísimo, con la familia real, Antonio Maura, el nuncio Ragonesi y el obispo Prudencio Melo.
Oposición y amenazas a Alfonso XIII
Alfonso XIII sufrió presiones en torno a aquellos años. El propio rey se lo refirió al P. Mateo Crawley-Boevey en una audiencia privada en junio de 1919: una delegación de doce masones le presentó cuatro exigencias —adhesión a la masonería, un Estado laico, el divorcio y la instrucción laica— acompañadas de la amenaza de abdicación y destierro.
El P. Mateo dejó constancia de este testimonio, publicado en la revista Reinado Social (1957) y en la obra Jesús, Rey de Amor (1960). En 1931 Alfonso XIII salió de España camino del destierro.
Consecuencias
La consagración de 1919 dio impulso y visibilidad a la devoción al Sagrado Corazón en España. El Cerro de los Ángeles quedó consagrado como lugar emblemático de esa piedad nacional, y su monumento se convirtió en referencia para peregrinaciones y actos religiosos en las décadas siguientes.
Destrucción de 1936 y reconstrucción de 1965
Durante la Guerra Civil, el 7 de agosto de 1936, el monumento del Cerro de los Ángeles fue dinamitado. Su destrucción se cuenta entre los episodios de violencia contra el patrimonio y los símbolos religiosos de aquel conflicto.
Concluida la guerra, se acometió la reconstrucción. Un nuevo monumento fue inaugurado en 1965, recuperando el Cerro de los Ángeles como centro devocional del Sagrado Corazón en España.
Renovaciones (1969, centenario 2019)
La consagración fue objeto de renovaciones posteriores. Consta una renovación en 1969. En 2019 se conmemoró el centenario de la consagración de 1919, con una renovación del acto; el Cerro de los Ángeles cuenta hoy con basílica.
Otros monumentos del Sagrado Corazón en España
Además del Cerro de los Ángeles, la devoción al Sagrado Corazón dejó en España otros grandes monumentos e imágenes:
- Tibidabo, en Barcelona.
- Cristo del Otero, en Palencia.
- Monteagudo, en Murcia.
- Urgull, en San Sebastián.
A esta misma corriente devocional pertenecen las placas y detentes con las leyendas «Detente» y «Reinaré», expresión popular de la confianza en el Corazón de Cristo.
Fuentes y documentación
- Fuente histórica secundaria
- Fuente histórica secundaria
L. Cano, «Historia de la devoción al Sagrado Corazón en España», en El Corazón de Jesús en España, Getafe, 2019., pp. 119-120
- Fuente histórica secundaria
Luis Cano Medina, La devoción al Sagrado Corazón y a Cristo Rey en España y su recepción por los metropolitanos españoles (1923-1931), tesis doctoral, Pontificia Universidad de la Santa Cruz, 2007.
- Fuente histórica secundaria
P. Mateo Crawley-Boevey, testimonio recogido en Jesús, Rey de Amor (1960) y en la revista Reinado Social (1957), testimonio directo de lo que el propio Alfonso XIII le refirió sobre las amenazas que sufrió.