Venerable María Teresa del Corazón de Jesús (Celia Méndez), cofundadora de las Esclavas del Divino Corazón

Celia Méndez y Delgado nació en Fuentes de Andalucía (Sevilla) el 11 de febrero de 1844 [1][2]. A los diecisiete años se casó con Paulino Fernández de Córdoba, marqués de la Puebla de Obando; la posición de su marido la situó en la alta sociedad sevillana. Trece años después enviudó, con treinta años y sin hijos [2][3].
Bajo la dirección de Marcelo Spínola
En 1874 comenzó la dirección espiritual con Marcelo Spínola, entonces párroco de San Lorenzo de Sevilla, a quien había conocido en esa parroquia y que después sería obispo de Coria y de Málaga, arzobispo de Sevilla y cardenal [3][4]. Con su guía empezó una etapa de intensa vida espiritual y de gran actividad caritativa, en la que promovió la acogida de niñas huérfanas [3].
Esclavas del Divino Corazón
Tras un largo periodo de reflexión y oración, fundó con Spínola, ya obispo de Coria, la Congregación de Esclavas del Divino Corazón, en Coria (Cáceres), en 1885 [2][4]. La congregación nació con una finalidad precisa: la glorificación del Corazón de Jesús, la devoción a la Inmaculada Concepción, la caridad hacia el prójimo y, en particular, la educación de las niñas [3]. Al beatificar a Spínola en 1987, Juan Pablo II presentó esta fundación como fruto de su «preocupación por la formación de los más humildes», orientada al «apostolado de la educación de la juventud», y saludó expresamente a las religiosas de la Congregación de Esclavas del Divino Corazón [5].
Ella misma tomó en religión el nombre de María Teresa del Corazón de Jesús [1][2]. En 1888 hizo los votos perpetuos y en 1902 fue elegida superiora general. Dedicó su fortuna a la asistencia material de los necesitados y fundó la congregación «para la gloria de Dios y el bien de las almas» [3].
Una vida entregada
Murió en Sevilla el 2 de junio de 1908, tras dos décadas de dedicación a su congregación [1][2]. El perfil de la causa destaca que estuvo siempre disponible a la voluntad de Dios, «que buscó diligentemente y amó ardientemente», también en los momentos más difíciles: la muerte de su esposo y los comienzos de la congregación. Su caridad se expresó en sus escritos, en su vida de oración y en el deseo de comunicar ese amor, empezando por las religiosas del instituto [3].
La causa
La fase diocesana de su proceso se abrió en Sevilla el 8 de diciembre de 1994 y se clausuró un año después; el postulador diocesano fue Juan del Río, después arzobispo castrense. En la fase romana se elaboró la positio con las pruebas de sus virtudes en grado heroico [2]. El 27 de octubre de 2020 el papa Francisco recibió al prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, Marcello Semeraro, y autorizó el decreto sobre las virtudes heroicas de la sierva de Dios María Teresa del Corazón de Jesús, cofundadora de la congregación, publicado al día siguiente [1][2]. Desde entonces es venerable; para su beatificación debe reconocerse un milagro por su intercesión [2].