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Sagrado Corazón de Jesús
Beato · 1835–1906

Beato Marcelo Spínola, el «arzobispo mendigo» y las Esclavas del Divino Corazón

Fotografía de Marcelo Spínola sentado junto a una mesa con un crucifijo
Luis E. Escacena, 1896 · dominio público

Marcelo Spínola y Maestre nació en San Fernando (Cádiz) el 14 de enero de 1835, en una familia noble, y pasó la infancia siguiendo los destinos de su padre, comandante de Marina. El 29 de junio de 1856 se licenció en Derecho por la Universidad de Sevilla y abrió en Huelva un bufete al servicio gratuito de los pobres [1].

Sacerdote desde la fiesta del Corazón de Jesús

Dejó la abogacía, entró en el seminario de Sevilla y recibió la ordenación sacerdotal el 21 de mayo de 1864. Celebró su primera misa en la iglesia de San Felipe Neri de Sevilla el 3 de junio, festividad del Corazón de Jesús [1]. Fue capellán de la Merced en Sanlúcar de Barrameda y, desde el 17 de marzo de 1871 hasta el 28 de mayo de 1879, párroco de San Lorenzo de Sevilla, donde se entregó sobre todo al ministerio de la reconciliación [1]. En esa parroquia conoció a Celia Méndez y Delgado, viuda del marqués de la Puebla de Obando, de quien fue director espiritual desde 1874 [1][5].

Obispo y fundador

Canónigo de la catedral en 1879, fue elegido obispo auxiliar de Sevilla el 6 de febrero de 1881 y, en 1884, obispo de Coria-Cáceres, donde visitó Las Hurdes, la comarca más deprimida de España [1]. En Coria fundó con Celia Méndez, en 1885, la Congregación de Esclavas del Divino Corazón [1][6], con la finalidad de la glorificación del Corazón de Jesús, la devoción a la Inmaculada, la caridad con el prójimo y, en particular, la educación de las niñas [5]. Juan Pablo II vio en esta fundación el fruto de «la preocupación por la formación de los más humildes» [2].

En 1886 pasó a Málaga y diez años después fue nombrado arzobispo de Sevilla. Fundó El Correo de Andalucía en 1899 y fue llamado «el Arzobispo mendigo» por su amor y su trabajo inagotable a favor de los pobres [1]. El Martirologio Romano recuerda que fundó círculos obreros, defendió la verdad y la justicia y abrió su casa a los necesitados [7]. El 21 de septiembre de 1901 ordenó sacerdote a Manuel González García, el futuro obispo de los Sagrarios abandonados [4]. San Pío X lo creó cardenal en 1905 y el 31 de diciembre de ese año Alfonso XIII le impuso la birreta [1].

«Todo lo puedo en Él»

Murió en Sevilla el 19 de enero de 1906, a los 71 años [1]. Juan Pablo II lo beatificó el 29 de marzo de 1987 junto a Manuel Domingo y Sol y tres carmelitas mártires de Guadalajara [2][3]. En la homilía recordó su lema episcopal, «Todo lo puedo en El» (Flp 4, 13), su entrega a los pobres desde la austeridad, su independencia por encima de partidos y «un amor encendido a Jesucristo», y añadió de los dos pastores beatificados: «Los dos Beatos se distinguieron por su amor ardiente e íntimo a Jesucristo en la Eucaristía y al Sagrado Corazón de Jesús» [2]. El Martirologio Romano lo recuerda el 19 de enero [7].

Palabras suyas

Los dos Beatos se distinguieron por su amor ardiente e íntimo a Jesucristo en la Eucaristía y al Sagrado Corazón de Jesús.Juan Pablo II, homilía en la beatificación de cinco siervos de Dios españoles, 29 de marzo de 1987 (sobre Marcelo Spínola y Manuel Domingo y Sol).
Todo lo puedo en ElJuan Pablo II, homilía del 29 de marzo de 1987 (lema episcopal de Marcelo Spínola, Flp 4, 13).

Fuentes y documentación